La Matrona es una profesional de la salud especializada en el cuidado de la mujer durante el embarazo, el parto y el posparto, así como en la salud sexual y reproductiva. En el Centro Médico Liray, nuestras matronas brindan un servicio integral y de calidad, acompañando a las mujeres en cada etapa de su vida reproductiva. Nuestro equipo se enfoca en ofrecer una atención personalizada y cercana, asegurando el bienestar tanto de la madre como del bebé.
Es recomendable visitar a una matrona en distintas etapas de la vida reproductiva, no solo durante el embarazo. Algunas razones para consultar a una matrona son:
Desde el inicio del embarazo para asegurar el bienestar de la madre y del bebé.
Para consultas sobre anticoncepción, planificación familiar y cuidados del aparato reproductor.
Para asegurar una recuperación saludable y recibir orientación sobre lactancia materna.
Para asesoramiento y seguimiento en esta etapa de la vida.
La principal diferencia entre una matrona y un ginecólogo radica en su enfoque y ámbito de atención:
Durante el embarazo, la matrona es responsable de realizar una serie de controles periódicos que permiten monitorear la salud de la madre y el bebé. Entre los controles más comunes se incluyen:
Para asegurarse de que el bebé está creciendo de manera adecuada.
Para detectar posibles complicaciones como preeclampsia o anemia.
Para verificar que el corazón del bebé funcione correctamente.
Para detectar posibles infecciones o complicaciones como diabetes gestacional.
Para asegurar que tanto la madre como el bebé estén ganando el peso adecuado.
Para preparar a la madre para el parto, la lactancia y el cuidado del recién nacido.
Las visitas regulares a la matrona ayudan a detectar y prevenir complicaciones, asegurando un embarazo saludable.
Si estás embarazada, es importante saber cuándo acudir a una urgencia médica. Algunos de los signos de alerta que requieren atención inmediata son:
Cualquier tipo de sangrado durante el embarazo debe ser evaluado de inmediato.
Si sientes contracciones antes de la semana 37 de gestación, podrías estar en riesgo de parto prematuro.
Si el bebé deja de moverse o si notas una disminución significativa en sus movimientos.
Dolor que no desaparece o empeora puede ser un signo de complicaciones.
Puede indicar una infección que podría poner en riesgo tu salud y la del bebé.
Si experimentas una fuga de líquido amniótico antes del trabajo de parto.
Ante cualquiera de estos síntomas, acude inmediatamente a urgencias para una evaluación por parte de un profesional.
Te esperamos en nuestra Unidad de Exámenes y Procedimientos con:
Estamos aquí para cuidarte. Agenda tu atención de manera simple y en el momento que más te acomode.
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